
Llevo un tiempo sin poder pasarme por aquí, ¡pero ya estoy de nuevo aquií! Y esta vez os he decidido hablar de un estado de animo que todos hemos experimentado alguna vez segurisimo: el enfado. Aquí os voy a hablar según mi juicio y criterio. Es una de mis teorias filosóficas.
Todos nos enfadamos, incluso todos los días, incluso sin darnos cuenta pero, ¿por qué lo hacemos?
Bueno, hay muchas y severas razones y seguramente me atosigariais con ellas, pero profundicemos un poquito más.
Podemos comprobar perfectamente que no con todas esas razones el "grado de enfado"(como yo lo llamo) es igual. El enfado además es un estado de exageramiento muy sencillo de adquirir pero dificil de evitar y, por tanto, de quitarse de encima. Parece una tonteria lo que estoy contando, pero creedme cuando os digo que es algo real; a veces llegamos a alcanzar un grado de enfado tal que no somos conscientes de nuestros actos, la conciencia que nos dice siempre que no hagamos eso (lo que quira que no se deba hacer) en esos momentos se "apaga", y tener la concienca "apagada" pude ser algo de lo más peliagudo. Por eso el enfado es un estado peligroso que hay que sabe controlar, ya que se puede controlar.
De este estado derivan, según yo creo: los celos, el ansia, la sobervia, el odio y, por supuesto, la colera. Puede que deriven muchos más, pero yo siempre me centro en esos, son los que hacen más daño a la conciencia, los más...caóticos, por llamarlos de alguna manera.
- Los celos, un estado experimentado por todos. Este estado viene dado por el enfado de no tener lo que ansiamos y verlo n manos de otra persona la cual incluso llegamos a pensar que no es merecedora de ello. Por esta razón nos acabamos enfadado de la persona y de su posesión, debemos tener cuidado con los celos ya que pueden evolucionar dando lugar al siguiente estado mencionado.
- El ansia, es la evolución de los celos y puede llegar a ser peligrosa. Llegamosal punto con el ansia de querer esa cosa con todo nuestro ser y nos olvidamos de la conciencia acometindo acciones terribles por alcanzar eso que tanto ansiamos. Lo peor es el ansia de poder, debemos ser confidentes y conformarnos con lo más minimo, que así da lugar a la mayor afectación por lo que conseguimos para no dar lugar a los celos y, por tanto, al ansia. Eludir el ansia no es sencillo, pero no por ello imposible. El ansia nos puede jugar muy malas pasadas tanto físicas como psicológicas, además de socialmente.
- La sobervia, este es un estado interesante. Puede que creais que me estoy equivocado al mencionar la sobervia comoestado de enfado, pues lo es. Es un enfado que nos incta a ser mejor que os demás. No permitimos la imperfección, no queremos a nadie por encima de nosotros, debemos es el primero y el único. Estamos enfadados con todo, ya que todo es insignificante a nuestro lado. Este estado se puede evitar dificilmente, ya que no sabemos con exactitud cuando lo somos y actuamos de manera ajena a la conciencia incluso sin saber que estamos enfadados. Aun así debemos tratar de evitar cualquier aire de superioridad, somos lo que somos y los demás son lo que son, así todos somos.
- El odio, este estado es un enfado permanente en general, aunque en muchos casos pero puede llegar a apaciguar con una buena dosis de sensatez y moralidad, cosa que muchos no conseguimos tomar. Un insignificante hecho, una discsión, un puñetazo (inclus por error), un actuación, una firmación pública, una contraposición de opiniones...etc. Todo esto que nos haya podido hacer enfadar puede acabar en odio hacia esa perona o cosa y hacernos actuar en contra de la conciencia, nos hace inmorales. Os recomiendo que eviteis este estado, es difícil, eso está claro, pero debemos intentarlo.
- La cólera, este es el estado consecuente de un odio muy avanzado. Podemos odiar y no hacer daño a nada ni a nadie, pero si llegamos al punto de odiar para incluso erradicar nuestro juicio y querer que eso no exista más llegaremos a la cólera. Aquí ya cometemos la acción complatamente inmoral de la violencia, desde una mera discusión, pasando por una pelea hasta llegar incluso a matar. Este es un estado de los más peligrosos, con este estado experimentado incluso por grandes personajes históricos se han llegado a cometer atrocidades. Debemos evitar la cólera a toda costa, haremos uso de la sensatez y la moralidad para así remediar el odio y no dar lugar a la cólera.
El enfado es universal y sin duda tiene muchisimos incovenientes más que ventajas. No confundais enfadarse con enojarse ya que yo le atribullo significados distintos, más adelante puede que os hable del eneojo. Y para terminar solo os digo, como bien dijo el filósofo Aristóteles: Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Todos nos enfadamos, incluso todos los días, incluso sin darnos cuenta pero, ¿por qué lo hacemos?
Bueno, hay muchas y severas razones y seguramente me atosigariais con ellas, pero profundicemos un poquito más.
Podemos comprobar perfectamente que no con todas esas razones el "grado de enfado"(como yo lo llamo) es igual. El enfado además es un estado de exageramiento muy sencillo de adquirir pero dificil de evitar y, por tanto, de quitarse de encima. Parece una tonteria lo que estoy contando, pero creedme cuando os digo que es algo real; a veces llegamos a alcanzar un grado de enfado tal que no somos conscientes de nuestros actos, la conciencia que nos dice siempre que no hagamos eso (lo que quira que no se deba hacer) en esos momentos se "apaga", y tener la concienca "apagada" pude ser algo de lo más peliagudo. Por eso el enfado es un estado peligroso que hay que sabe controlar, ya que se puede controlar.
De este estado derivan, según yo creo: los celos, el ansia, la sobervia, el odio y, por supuesto, la colera. Puede que deriven muchos más, pero yo siempre me centro en esos, son los que hacen más daño a la conciencia, los más...caóticos, por llamarlos de alguna manera.
- Los celos, un estado experimentado por todos. Este estado viene dado por el enfado de no tener lo que ansiamos y verlo n manos de otra persona la cual incluso llegamos a pensar que no es merecedora de ello. Por esta razón nos acabamos enfadado de la persona y de su posesión, debemos tener cuidado con los celos ya que pueden evolucionar dando lugar al siguiente estado mencionado.
- El ansia, es la evolución de los celos y puede llegar a ser peligrosa. Llegamosal punto con el ansia de querer esa cosa con todo nuestro ser y nos olvidamos de la conciencia acometindo acciones terribles por alcanzar eso que tanto ansiamos. Lo peor es el ansia de poder, debemos ser confidentes y conformarnos con lo más minimo, que así da lugar a la mayor afectación por lo que conseguimos para no dar lugar a los celos y, por tanto, al ansia. Eludir el ansia no es sencillo, pero no por ello imposible. El ansia nos puede jugar muy malas pasadas tanto físicas como psicológicas, además de socialmente.
- La sobervia, este es un estado interesante. Puede que creais que me estoy equivocado al mencionar la sobervia comoestado de enfado, pues lo es. Es un enfado que nos incta a ser mejor que os demás. No permitimos la imperfección, no queremos a nadie por encima de nosotros, debemos es el primero y el único. Estamos enfadados con todo, ya que todo es insignificante a nuestro lado. Este estado se puede evitar dificilmente, ya que no sabemos con exactitud cuando lo somos y actuamos de manera ajena a la conciencia incluso sin saber que estamos enfadados. Aun así debemos tratar de evitar cualquier aire de superioridad, somos lo que somos y los demás son lo que son, así todos somos.
- El odio, este estado es un enfado permanente en general, aunque en muchos casos pero puede llegar a apaciguar con una buena dosis de sensatez y moralidad, cosa que muchos no conseguimos tomar. Un insignificante hecho, una discsión, un puñetazo (inclus por error), un actuación, una firmación pública, una contraposición de opiniones...etc. Todo esto que nos haya podido hacer enfadar puede acabar en odio hacia esa perona o cosa y hacernos actuar en contra de la conciencia, nos hace inmorales. Os recomiendo que eviteis este estado, es difícil, eso está claro, pero debemos intentarlo.
- La cólera, este es el estado consecuente de un odio muy avanzado. Podemos odiar y no hacer daño a nada ni a nadie, pero si llegamos al punto de odiar para incluso erradicar nuestro juicio y querer que eso no exista más llegaremos a la cólera. Aquí ya cometemos la acción complatamente inmoral de la violencia, desde una mera discusión, pasando por una pelea hasta llegar incluso a matar. Este es un estado de los más peligrosos, con este estado experimentado incluso por grandes personajes históricos se han llegado a cometer atrocidades. Debemos evitar la cólera a toda costa, haremos uso de la sensatez y la moralidad para así remediar el odio y no dar lugar a la cólera.
El enfado es universal y sin duda tiene muchisimos incovenientes más que ventajas. No confundais enfadarse con enojarse ya que yo le atribullo significados distintos, más adelante puede que os hable del eneojo. Y para terminar solo os digo, como bien dijo el filósofo Aristóteles: Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
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